Tips para detectar calorías ocultas 

Tips para detectar calorías ocultas 

Tips para detectar calorías ocultas 

Empecemos por algo sumamente importante: las calorías no son malas, nos ayudan a mantenernos vivos y nos dan energía. No debemos satanizarlas nunca, porque los alimentos no son buenos ni malos, así como algo bajo en calorías no es necesariamente nutritivo, algo alto en calorías no es necesariamente dañino. 

Conocer nuestro metabolismo basal, es decir, la cantidad de calorías que quemamos simplemente por estar vivos. Es de gran utilidad determinar cuántas calorías necesitas consumir para generar un déficit calórico para perder grasa y cuántas consumir por encima de ese número para ganar masa muscular. 

Pero recuerda que nunca debemos abusar del déficit ni del exceso de calorías, porque es entonces cuando le podemos hacer daño a nuestro cuerpo. Es importante que no les tengas miedo y tampoco te obsesiones en contarlas. 

Ahora bien, cuando estás buscando un déficit calórico sano en tu alimentación, las calorías ocultas en ciertos alimentos te pueden sabotear fácilmente. Por eso hoy queremos darte algunos tips para detectarlas. 

Calorías ocultas en la preparación 

Hay cosas que no necesariamente vemos de los alimentos que consumimos. Por ejemplo, si se cocinó con aceite y, en ese caso, con qué tipo de aceite. En casa es más fácil llevar un control de esto. Pero en restaurantes es común que el té helado, que solito es bajo en calorías, esté endulzado con azúcar; o que el aderezo de la ensalada sea muy cremoso (lo que usualmente indica que es alto en calorías) y ciertas cosas se cocinan con manteca. Nuestro mejor tip en este caso es que no tengas pena de preguntar y pedirle al mesero de manera amable algunas modificaciones en tu platillo. 


Una copa de vino equivale a comerse dos galletas

Muchos piensan que la bebida no aporta calorías cuando la realidad es muy diferente. una copa de vino, aunque tenga beneficios para la salud, contiene 178 calorías, lo que equivale a comer dos galletas de chocolate y serían necesarios 38 minutos de caminata rápida para quemarlo. El alcohol, de hecho, después de la grasa es el ingrediente que más contribuye a añadir calorías a la dieta.

Los zumos naturales también engordan

Un zumo de frutas puede contener las mismas calorías que un refresco de cola, aunque sea natural.. Los zumos que están envasados contienen grandes cantidades de azúcar por lo que hay que tomarlos con mucha precaución.

Snacks saludables pero calóricos

Los frutos secos son opciones muy sanas a la hora de sustituir las grasas trans de la bollería industrial por grasas sanas y naturales. Sin embargo, estos alimentos tienen un alto poder calórico. Hay que tener cuidado con la cantidad.

Los toppings de tus ensaladas 

Estos acompañantes de ensaladas como el aguacate, el maíz y el queso contribuyen a realzar el sabor de las ensaladas y convertir ese plato en algo delicioso. Pero ten cuidado, puedes estar agregando calorías extras sin darte cuenta.

Los productos light 

Aunque estos alimentos aligeren las calorías contenidas en la dieta hay que tener cuidado cuando se consumen. Por ejemplo, la mayonesa o la margarina, alimentos de los que podemos encontrar su versión ligera, pueden ser los responsables del sabotaje en un régimen para perder peso. Lo mismo ocurre con el chocolate. Es un alimento graso y aunque sea libre de azúcar conviene no abusar de él. 

Recuerda que, con medida, todo se puede. La idea es balancear todos los alimentos y junto con una rutina de ejercicios puedes lograr el equilibrio ideal. A veces, cuando le estamos echando todas las ganas del mundo y no vemos resultados, llegamos al punto de la frustración. Saber cuáles son las cositas que pueden sabotear el proceso para alcanzar tus metas siempre será una buena manera de evitar este punto. ¡No tires la toalla! Hay cambios pequeños que marcan grandes diferencias.


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